La teoría “Let Go”

Renunciar implica un nuevo comienzo

Image

Desde que estás en el colegio empiezas a pensar en lo que quieres ser en la vida. En la universidad comienza tu recorrido por ese camino que elegiste. Si te va bien terminas tu carrera y comienzas a trabajar en lo que siempre soñaste. Pasan algunos años en los que ganas algo de reconocimiento pero te das cuenta que realmente no has alcanzado tus objetivos económicos, pero sigues intentándolo. Te aconsejan varios caminos diferentes pero eso te hace aferrar más a la idea de continuar, porque sientes que eres un luchador y que vas a salir adelante. Bueno, pues tal vez te estás equivocando.

El solo hecho de pensar en dejar todo a un lado y cambiar de vida es aterrador. Es demasiado riesgoso, ¿no? Pero lo que llaman “el destino”, “las señales de Dios”, “las coincidencias” o como quieran llamarlo, juegan un importante papel en nuestras vidas si sabemos analizar el contexto en el que suceden. Y muchas veces ni siquiera hay que esperar señales extrañas o apariciones divinas, porque los avisos de cambio son tan evidentes como ver un estado financiero que no muestre un aumento de las utilidades. Entonces, primer paso para adoptar la teoría “Let Go”: Ser observador, tanto para ver lo explícito como lo implícito.

El segundo paso es el que requiere que saques ese valor que te falta en los bolsillos. Es el momento de decir RENUNCIO. Y ojo que esto aplica para el trabajo, así seas empleado o independiente, pero también aplica para una relación amorosa o amistosa, o hasta para una relación de apego a un bien material (como un apartamento o un auto). Imagínate renunciar a tu propio negocio, renunciar a un trabajo que te da estabilidad económica pero que te absorbe y te consume, renunciar a tu esposa/so después de años de casados, etc. Imagínate volver a empezar. ESA ES LA MEJOR PARTE.

Porque sucede algo difícil de creer cuando renuncias a lo impensable: Tu mente queda completamente abierta a nuevas posibilidades. Si ya lo viviste sabrás que el nivel de creatividad que alcanzas a tener en estos momentos es simplemente hermoso. Eres entusiasta de nuevo y te animas a hacer cosas que nunca pensaste a hacer (total tomaste la decisión de no ser lo que siempre pensaste ser, entonces qué más da). Pero hay algo muy importante en esta etapa y es mantener siempre una actitud positiva o si no te vas al carajo. Búscate algo que creas que te sirve para esto: Acércate a Dios, consigue una mascota, un cuarzo, una pata de cabra…lo que sea pero que te dé confianza y seguridad. Seguramente habrá momentos difíciles pero siempre habrá que ponerle buena cara y seguir adelante. Es parte del plan.

Listo, has aplicado la teoría “Let Go”. Deja ir las cosas, personas y sentimientos que no te sirven para tu crecimiento o te quedarás estancado. Hay un montón de gente que sin darte cuenta te estanca con sus pensamientos negativos como si te pusiera un edificio en los hombros. A la mierda todos ellos. Míralos por el espejo retrovisor cuando los superes y por favor no malgastes tu tiempo pensando en eso que dejaste atrás. Piensa sólo en el futuro sin ocuparte en odios ni rencores, eso es para los pobres de mente y alma. Nosotros nacimos para hacer cosas buenas. Nacimos para ser mejores.

Advertisements